Cocción natural de las legumbres

En general todas las legumbres requieren de toda un noche previa de remojo para que penetre el agua en su interior y se cuezan con más facilidad.
Los guisantes y las lentejas se pueden cocer directamente, sin haberlos remojado. Los garbanzos se dejan remojados en agua caliente con sal.
Una taza de legumbres es suficiente para cuatro personas siendo la proporción de agua para la cocción de tres de agua por una de legumbre(de cinco por uno para una sopa).
Durante los primeros diez minutos deben hervirse a fuego rápido y sin tapar, excepto las lentejas y los guisantes, a fin de eliminar cualquier elemento tóxico de la piel exterior. La soja debe hervirse a fuego vivo durante la primera hora.
No hay que añadir sal hasta que las legumbres estén tiernas.
Después de haber hervido a fuego vivo, se reduce el fuego hasta que hiervan muy poco a poco y se tapa la olla, pero no del todo. Un poco de aceite evita que el caldo se salga de la olla y ablanda las legumbres.
Para facilitar la cocción y la digestión de las legumbres podemos añadir un trocito de alga kombu en el agua y una cucharadita de eneldo, hinojo, comino y alcaravea.
La cebolla, la zanahoria y el apio otorgan un sabor especial a las legumbres por lo que es interesante añadirlas durante la cocción para darles sabor.
Una vez cocidas las guardaremos en un recipiente hermético en la nevera para ir consumiéndolas de diversas formas, en sopa, puré, ensaladas, ect.
Es un plato sano y siempre a punto.
Datos del Autor:
Nombre: Luisa Martín
Formación: Naturópata y diplomada en Herbodietética
Artículo obtenido por: Enbuenasmanos Dietas
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