
Ingredientes:
- 1 cucharadita pequeña de sal marina.
- 18 cucharaditas pequeñas de sésamo tostado.
Elaboración:
- Ponemos la sal marina en un cazo o sartén a fuego medio-lento.
- La tostamos durante tres o cuatro minutos sin dejar de remover.
- Molemos la sal hasta convertirla en polvo.
- Tostaremos también el sésamo, previamente lavado, a fuego lento hasta que se desprenda un olorcito como a nueces y las semillas empiecen a crepitar.
- Ahora moleremos el sésamo el sésamo junto a la sal marina.
- Una vez se enfríe lo podemos guardar en un tarro de cristal.
Nuestro consejo:
No hacer excesiva cantidad de Gomashio a la vez ya que corremos el riesgo de que nos dure demasiado y se nos vaya a enranciar.
Los japoneses y la gente que está en la onda macrobiótica preparan el Gomashio en un mortero con estrías que se llama Suribachi. No hay que picar sobre el mortero con el palo de madera, que se llama Suricogui, sinó que hay que frotar el sésamo con la sal hacia las estrías para que se "rompa" el sésamo y se mezcle con la sal.
La proporción de sal se puede adaptar a cada persona (sobretodo con los hipertensos).
Este condimento es ideal para cualquier plato de arroz , verduras o pasta.
Recordad que el sésamo es riquísimo en Calcio.
Datos del Autor:
Nombre: Josep Vicent Arnau
Contacto: JosepArnau@enbuenasmanos.com
Formación: Naturópata y Acupuntor
Artículo obtenido por: Enbuenasmanos Dietas
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